La gestión de las fronteras se mantiene inalterada pese al anuncio del Gobierno

La gestión de las fronteras se mantiene inalterada pese al anuncio del Gobierno

Gaza, 12 oct (EFE).- La gestión de los pasos fronterizos entre Israel y Gaza se mantuvo inalterada hoy pese a que esta semana el gobierno palestino de reunificación nacional aseguró que el domingo pasaría a depender de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), como exige Israel.

Gaza, 12 oct (EFE).- La gestión de los pasos fronterizos entre Israel y Gaza se mantuvo inalterada hoy pese a que esta semana el gobierno palestino de reunificación nacional aseguró que el domingo pasaría a depender de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), como exige Israel.

“No, no habido cambio alguno en los equipos palestinos que trabajan en los pasos fronterizos entre Israel y Gaza”, explicó una fuente de la Administración en la Franja a la agencia de noticias “Maan”.

Periodistas que este domingo entraron en la Franja confirmaron a Efe que una vez cruzada la terminal israelí de Erez, al otro lado se toparon con el habitual control, en el que debieron mostrar el permiso extendido por el movimiento islamista Hamás.

A este respecto, el director del citado paso, Mahir Abu Sabha, y el secretario de Estado de Interior del antiguo gobierno islamista, Kamil Abu Mahdi confirmaron a Maan que esta transferencia no se realizará este domingo.

Por el momento, según apuntó la agencia, aún se desconoce cuándo se hará dicho traspaso de competencias de las autoridades de Hamás a las del nuevo gobierno de unidad nacional.

En declaraciones a los medios, Mustafa aseguró que la Autoridad Palestina asumiría este domingo el control y gestión de accesos de pasos de Erez y Kerem Shalom, paso previo para la reapertura de las fronteras.

Israel mantiene restringido el tránsito de mercancías en Kerem Shalom y el de personas en Erez desde que en 2007 impuso un estricto bloqueo económico y un férreo asedio militar a la Franja, bajo control de Hamás.

Un castigo que ha convertido Gaza en una especie de cárcel al aire libre, ha destruido su economía y ha condenado a la pobreza a los cerca de dos millones de personas que viven en ella.

Una situación que se agravó a causa de la ofensiva militar lanzada por Israel entre los pasados 8 de julio y 26 de agosto, en la que perdieron la vida más de 2.100 personas, un 75% por ciento de ellas civiles palestinos.

Además, en los cincuenta días de bombardeos continuos cerca de 7.000 viviendas y edificios quedaron reducidos a escombros, más de 100.000 personas se convirtieron en desplazadas internas y alrededor de 11.000 resultaron heridas.

El conflicto -en el que también murieron 66 soldados y tres civiles israelíes además de un trabajador asiático- concluyó el 26 de agosto con un acuerdo de alto el fuego permanente en el que se incluía un pacto para el alivio del bloqueo.

Como primera medida, Israel se comprometía a facilitar la entrada de materiales de construcción a través de Kerem Shalom y el tránsito de personas entre Gaza y Cisjordania por Erez, siempre y cuando el gobierno de transición palestino se hiciera cargo de su gestión.

En una fase más avanzada, ambas partes negociarían la otra gran exigencia palestina: la apertura del puerto y del aeropuerto de la Franja.

A finales de septiembre, palestinos e israelíes aprobaron un mecanismo por el cual la ONU se implicaba en la vigilancia del destino dado a los materiales de construcción, para evitar que estos se aprovechen para usos bélicos.

Días atrás, y con motivo de la fiesta musulmana del Sacrificio, Israel abrió el paso a un millar de gazatíes, mayores de 50 años, para que pudieran viajar a Jerusalén, visitar a su familia y rezar en la Explanada de las Mezquitas.

La apertura de los pasos fronterizos es fundamental para el éxito del plan de reconstrucción de la Franja, que medio centenar de países donantes, con Estados Unidos y Suecia a la cabeza, comenzaron a discutir hoy en El Cairo.

Según el gobierno de reconciliación nacional palestino, que esta semana se pudo reunir por vez primera en Gaza, se necesitan en torno a 4.000 millones de dólares para paliar las necesidades más urgentes y establecer las bases para un desarrollo sostenido de este pequeño territorio en el que se hacinan dos millones de personas.

Una ayuda internacional que este domingo Hamás aceptó por primera vez.

En un comunicado, el número dos del grupo y exprimer ministro del Gobierno en la Franja, Ismail Haniye, recordó, asimismo, que “desafortunadamente Gaza nunca recibió el dinero para la reconstrucción prometido en las dos conferencias anteriores”.

“Los palestinos observamos la actual conferencia de donantes (en el Cairo) y esperamos que sus recomendaciones sean diferentes. Esta vez el dinero debe llegar para rehacer lo que los ocupantes (Israel) han destruido”, afirmó.

“No somos mendigos, sino que nuestro pueblo se ha sacrificado y es responsabilidad de la comunidad internacional reconstruir lo que la ocupación ha destruido durante su inhumana guerra en Gaza”, agregó Haniye.

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