Republicanos lanzan investigaciones sobre Clinton, Obama y el FBI

Republicanos lanzan investigaciones sobre Clinton, Obama y el FBI

Varios comités de la Cámara de Representantes investigarán un contrato sobre uranio y la forma en que el FBI manejó el caso de Clinton.

(POLÍTICA PARA MI).- En momentos en que las investigaciones sobre la interferencia de Rusia en las elecciones parecen estancadas, los republicanos en la Cámara de Diputados lanzaron este martes nuevas pesquisas sobre eventos que ocurrieron durante el gobierno de Barack Obama.

Estas investigaciones se perfilan como un potencial contraataque a la indagación del FBI sobre las conexiones de la campaña presidencial de Donald Trump con el gobierno de Rusia.

 

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Dos poderosos legisladores del GOP y presidentes de sendos comités de la Cámara baja, anunciaron este martes que investigarán conjuntamente el manejo por parte del departamento de Justicia de su investigación sobre Hillary Clinton en 2016.

El presidente del Comité Judicial Bob Goodlatte, y el presidente del Comité de Supervisión y Vigilancia del Gobierno, Trey Gowdy, dijeron que tienen una serie de preguntas sobre la investigación del FBI sobre el tratamiento de Clinton a información clasificada.

También dijeron estar buscando más información sobre la investigación en curso de la agencia sobre los asociados de la campaña de Trump.

RESERVAS DE URANIO

Por su parte, el presidente del Comité de Inteligencia, Devin Nunes, republicano de California, anunció que junto al Comité de Supervisión de la Cámara investigarán la aprobación del gobierno de Obama en 2010 de la venta de una compañía minera que les dio a los rusos control parcial sobre las reservas de uranio de Estados Unidos.

“No vamos a sacar conclusiones precipitadas, pero vamos a tratar de conocer los hechos”, agregó Nunes, quien en meses pasados se vio en la necesidad de recusarse de la investigación sobre los lazos de la campaña de Trump con el Kremlin por sus cercanos vínculos con la Casa Blanca.

Mientras, nueve meses después de juramentarse Trump, parece menguarse cualquier noción de que el Capitolio proporcione un informe exhaustivo sobre lo que ocurrió en las elecciones, y de que se produzca de una manera autoritaria y bipartidista un reporte sobre los extraordinarios esfuerzos de un poder hostil para interrumpir la democracia estadounidense.

Los tres comités que actualmente investigan la injerencia rusa -uno en la Cámara de Representantes, dos en el Senado- han enfrentado problemas, desde la falta de personal hasta disputas entre legisladores sobre cuándo deben terminar sus pesquisas.