Sin un director de comunicaciones, Trump es su propio portavoz

Sin un director de comunicaciones, Trump es su propio portavoz

Hope Hicks, su última directora de Comunicaciones, abandonó el puesto en marzo, y aún no ha sido reemplazada por el presidente.

(POLÍTICA PARA MI).- Tras la salida de Hope Hicks de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump se ha quedado sin un director de comunicaciones.

Pero la vacante parece no importarle mucho al mandatario que, según informes, ha asumido él mismo esas funciones.

Hope Hicks, la asesora de Trump al centro del escándalo de Rob Porter

Funcionarios de la Casa Blanca aseguran que Trump prepara él mismo los puntos que deben tocar sus enviados durante entrevistas en la prensa, organiza a los representantes que hablarán por él en los medios, y supervisa la respuesta de su gobierno a los acontecimientos.

Por ejemplo, ante la serie de explosivas entrevistas que ha ofrecido el exdirector del FBI James Comey para promocionar su nuevo libro, el presidente estuvo personalmente involucrado en la preparación de un comunicado que leyó su secretaria de prensa, Sarah Huckabee Sanders.

Pero desde antes de la partida de Hicks, Trump ha sido quien mantiene relaciones con figuras clave de los medios de prensa que le favorecen y, como ya sabemos, maneja su propia presencia en las redes sociales, especialmente en Twitter.

EL MEJOR PORTAVOZ

Hicks abandonó el puesto después de más de tres años al servicio del candidato y ahora presidente Trump, tras estar vinculada al escándalo de Rob Porter, el asesor de Trump que renunció luego de que dos exesposas lo acusaran de abuso doméstico.

Desde las elecciones de 2016, cinco personas han hecho de director de comunicaciones de Trump.

Una razón por la cual es un trabajo imposible es que la exestrella de la reality TV considera que él es su mejor portavoz.

La búsqueda del reemplazo de Hicks ha sido dolorosa ya que es un trabajo que la mayoría considera imposible.

La directora de comunicaciones estratégicas de la Casa Blanca, Mercedes Schlapp, y Tony Sayegh, el principal funcionario de asuntos públicos del Departamento del Tesoro, son vistos como los competidores internos del anuncio.

Pero los más cercanos al presidente dudan si alguno de ellos terminará con el puesto.