Niño inmigrante

Refugios para niños migrantes: una “mina de oro” para los depredadores

Una investigación de ProPublica sobre refugios de niños migrantes del gobierno descubre cientos de denuncias de delitos sexuales.

(POLÍTICA PARA MI).- Lejos de ser los resguardos de seguridad que alega el gobierno del presidente Donald Trump, los refugios infantiles que albergan a miles de niños inmigrantes que están sin sus padres son como “una mina de oro” para los depredadores sexuales.

Una investigación del sitio web ProPublica sobre los refugios de niños migrantes del gobierno descubrió cientos de denuncias de delitos sexuales supuestamente cometidos en contra de los menores.

¿Qué pasará ahora con los más de 700 niños que no fueron reunificados?

ProPublica revisó los informes policiales y registros de llamadas sobre más de 70 de los aproximadamente 100 refugios para jóvenes inmigrantes que opera la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR) que es parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y es adonde van a parar los niños que son detenidos en la frontera sin sus padres.

Esos centros se han encargado durante mucho tiempo de miles de niños inmigrantes, la mayoría de ellos adolescentes, aunque el año pasado el 17% eran menores de 13 años.

En un día cualquiera, los centros del HHS en 17 estados de todo el país albergan a unos 10,000 adolescentes.

DOCENAS DE INCIDENTES

Los informes también revelan docenas de incidentes de palizas indeseables y exposición indecente entre niños y adolescentes en las instalaciones, indicó ProPublica.

“Si eres un depredador, es una mina de oro”, –Lisa Fortuna, Psiquiatra

Algunos niños que huían de las amenazas y la violencia en sus países de origen llegaron a Estados Unidos solo para ser colocados en refugios donde enfrentan peligros similares.

Psicólogos que han trabajado con jóvenes inmigrantes dicen que es probable que los registros no hagan un recuento completo de los problemas que enfrentan los niños, porque muchos no denuncian el abuso por temor a que el hacerlo afecte sus casos de inmigración.

“Si eres un depredador, es una mina de oro”, dijo a ProPublica Lisa Fortuna, directora de psiquiatría infantil y adolescente del Boston Medical Center.

“Tienes pleno acceso y luego tienes niños que ya han tenido esta historia de ser víctimas”, agregó la experta.

EL MÁXIMO CUIDADO

La ORR dijo en un comunicado que “trata su responsabilidad por cada niño con el máximo cuidado” y tiene una “política de cero tolerancia para todas las formas de abuso sexual o comportamiento inapropiado” en los refugios.

Sin embargo, los informes recopilados por ProPublica muestran que en los últimos cinco años, la policía ha respondido a al menos 125 llamadas sobre delitos sexuales en albergues que sirven principalmente a niños inmigrantes.

Win McNamee/Getty Images

Ese número no incluye otras 200 llamadas de más de una docena de refugios que también se ocupan de jóvenes en riesgo que residen en EE.UU., advirtió ProPublica.

Los registros de llamadas de esas instalaciones no distinguen qué informes se refieren a los inmigrantes no acompañados y cuáles a otros jóvenes alojados en la propiedad.

Los informes revisados por ProPublica incluyen varios niños de hasta 6 años.

No todos los informes revelan abuso. Los refugios están obligados a informar cualquier alegato sexual a la policía y muchos reportes detallan incidentes menores y juegos extravagantes no comunes en las escuelas estadounidenses.

Por ejemplo, el Refugio Internacional de Niños BCFS en Harlingen, Texas, llamó a la policía en febrero después de que un menor ingresara en la habitación de otro y frotara una pequeña pelota de poliestireno en las nalgas del menor.