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Trump se siente triunfal a pesar de haber perdido mayoría en la Cámara

Dijo que, de ser investigado por los demócratas en su nuevo poder y mayoría, su respuesta sería “bélica”.

Este miércoles, Donald Trump mostró mucho optimismo por el triunfo republicano en las elecciones, a pesar de haber perdido la mayoría en la Cámara de Representantes, y en una inusualmente larga conferencia de prensa, perdió los estribos en más de una ocasión.

Mientras celebraba la mayoría en el Senado por los republicanos como un histórico triunfo político, mostraba hostilidad y amenazas ante la posibilidad de que, con una nueva mayoría en el Congreso, los demócratas comiencen a investigarlo.

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Sin embargo, la alegría y el semblante poderoso se fueron cuando comenzaron las preguntas de los medios, las cuales le incomodaron al grado de perder la compostura y visiblemente alterarse.

Al ser cuestionado sobre su papel en las tensiones raciales y políticas a causa de su retórica antiinmigrante, se mostró visiblemente agitado, exigiendo a periodistas que tomaran asiento.

Volviendo a la tranquilidad, hablaba de un ambiente de cooperación y felicidad con los demócratas, para inmediatamente después amenazarlos con lanzar investigaciones en contra de ellos, si se le provocaba, aludiendo a que “ese juego lo podemos jugar de a dos”.

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Dijo que, de ser investigado por los demócratas en su nuevo poder y mayoría, su respuesta sería “bélica”.

“Desde que anuncié mi postulación, han estado atacándonos con investigaciones”, dijo Trump. “Ellos pueden jugar ese juego, pero nosotros lo hacemos mejor, porque tenemos algo llamado el Senado de los Estados Unidos, y muchas cosas cuestionables se han hecho”.

Los republicanos, dijo Trump, “superaron dramáticamente los precedentes históricos” a pesar de lo que él llamó “dramáticas desventajas en la recaudación de fondos” y “cobertura de medios sumamente hostil, para decirlo de forma modesta”.

Los republicanos mantuvieron sus asientos en el Senado, pero el Congreso fue volteado, suceso que trae consigo muchas posibilidades de que la Casa Blanca se vea sujeta a investigaciones, mientras Trump se prepara para su posible reelección.

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No obstante, Trump no habló maravillas de todos los republicanos, pues específicamente se refirió a aquellos en el partido que no trabajaron de su lado, responsables de su bajo rendimiento en las urnas.

“Mia Love no me amó”, dijo refiriéndose a la congresista de Utah, “y ella perdió. Qué pena. Lo lamento, Mia”.

Y a pesar de la posible agresividad demócrata en la Cámara de Representantes, habló con optimismo de la posibilidad de trabajo bipartidista.

“Me gustaría ver bipartidismo, quiero ver unidad”, dijo Trump, repetidamente alabando a la líder demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, a quien apoyó como futura bocera.

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Por más optimista y victorioso que se dice sentir, la conducta de Trump hacia los medios, este miércoles, no reitera lo que sus palabras dicen. Atacó al periodista de CNN, Jim Acosta, llamándolo “grosero y mala persona”. A April Ryan de American Urban Radio Network le dijo que “se sentara”, y acusó a Yamiche Alcindor de PBS de hacerle una pregunta racista tras cuestionarlo sobre el nacionalismo blanco.

Igual que los tres presidentes antes que él, Trump perdió la mayoría en la Cámara de Representantes durante su gestión. A diferencia de él, los anteriores se declararon en parte responsables de ello.

Sobre el futuro, Trump se negó a especular sobre cambios en su gabinete. Por otra parte, sí habló de su posibilidad de acabar con la investigación de Robert Mueller sobre la intervención de Rusia en las elecciones de 2016.

“Puedo despedir a todos ahora”, dijo Trump, “es una desgracia, nunca debió haber iniciado porque no hay ningún crimen”.

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