Demandas de abusos contra la Patrulla Fronteriza marcaron el 2014 en Arizona

Demandas de abusos contra la Patrulla Fronteriza marcaron el 2014 en Arizona

Tucson (AZ), 30 dic (EFEUSA).- A lo largo de 2014 la actividad en la frontera de Arizona estuvo marcada por algunas acusaciones de abusos y violaciones a los derechos civiles cometidos por agentes de la Patrulla Fronteriza, críticas por el sistema de operación de retenes y demandas judiciales contra la agencia federal.

Tucson (AZ), 30 dic (EFEUSA).- A lo largo de 2014 la actividad en la frontera de Arizona estuvo marcada por algunas acusaciones de abusos y violaciones a los derechos civiles cometidos por agentes de la Patrulla Fronteriza, críticas por el sistema de operación de retenes y demandas judiciales contra la agencia federal.

“Este año se documentaron y se registraron múltiples quejas de abusos en contra de la Patrulla Fronteriza, violaciones de derechos humanos y civiles por parte de esta agencia que hasta la fecha continua operando sin rendir cuentas a nadie”, aseguró a Efe, James Lyall, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en el sur de Arizona.

Esta organización ha apoyado varias demandas de inmigrantes, entre ellas una de noviembre pasado interpuesta por residentes de Arivaca que acusan a la agencia federal de obstaculizar sus esfuerzos por vigilar y documentar las acciones de los agentes en el retén de esa ciudad fronteriza con México.

Los demandantes aseguran que la Patrulla Fronteriza discrimina a los residentes de origen hispano y restringe sus derechos constitucionales, los intimida y los amenaza con arrestos cuando intentan fotografiarlos y grabar vídeo de supuestos abusos.

Un reporte reciente de Gente Ayudando Gente, que agrupa a los residentes, cuestionó que los conductores y pasajeros hispanos tienen más posibilidades de ser cuestionados durante prolongadas detenciones, en algunos casos sin ninguna justificación.

El informe se basa en 100 horas de vigilancia al retén de Arivaca, en el sur de Arizona, en el que documentaron 2.700 detenciones.

“Estas quejas son el resultado de una agencia que actúa impunemente y seguiremos presionando en las cortes hasta que haya un cambio positivo”, aseguró Lyall.

Entre tanto, la Patrulla Fronteriza indicó a Efe que todas las quejas en contra de sus oficiales están siendo investigadas y que los retenes son una “segunda línea de defensa” en la frontera donde decomisan droga y arrestan indocumentados.

Lyall también expresó su preocupación de que en Washington políticos promuevan la seguridad en la frontera con la sola idea de incrementar el número de agentes fronterizos, algo que en su opinión pudiera aumentar también los abusos y violaciones civiles.

“La Patrulla Fronteriza debe limpiar su casa, hacer reformas, de los contrario seguiremos viendo las mismas quejas”, advirtió el abogado.

No obstante, según el Gobierno federal, las detenciones de indocumentados que intentan cruzar la frontera con México han disminuido drásticamente de 1,6 millones en el año fiscal 2000-2001 (el punto más alto) a 480.000 en el año fiscal 2013-2014.

En el caso de Arizona, 93.000 indocumentados fueron arrestados durante el más reciente periodo fiscal, estado que fue superado sólo por Texas, con 280.000 detenciones.

“La Patrulla Fronteriza dice que hay menos personas cruzando la frontera, pero vemos que las quejas continúan a pesar de estos descensos”, se quejó por su parte Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.

La activista expresó a Efe que en 2014 la frontera de Arizona experimentó un “aumento” en la violación de los derechos humanos y señaló que los indocumentados son un grupo vulnerable que no tiene voz.

En ese sentido, la comunidad inmigrante fronteriza ha cuestionado el caso de un joven mexicano muerto a tiros por un agente de la Patrulla Fronteriza en 2012.

El pasado julio la madre de José Antonio Elena Rodríguez, de 16 años, presentó una demanda exigiendo se divulgue el nombre del oficial que lo mató.

El menor murió en el lado mexicano de la frontera al recibir varios impactos de bala disparados por un agente desde Nogales, Arizona, y aunque un juez federal le proporcionó a la familia el nombre del oficial involucrado, le ordenó que no se hiciera público a petición de la Patrulla Fronteriza.