Astronauta hispano quiere que el espacio sea de todos

Astronauta hispano quiere que el espacio sea de todos

Franklin Chang Díaz llama a “democratizar el espacio”

(EFEUSA).- El astronauta de origen costarricense Franklin Ramón Chang Díaz se convirtió hoy hace 30 años en el primer hispano en participar en una misión de la NASA y, tras dejar la agencia federal en 2005, el físico trabaja para que el espacio sea accesible a toda la humanidad.

Fue en el 12 de enero de 1986 cuando Chang partió hacia el espacio en una misión que salió del Centro Espacial Kennedy en Florida.

Durante seis días, dos horas, tres minutos y 51 segundos, Chang compartió su primer viaje al espacio con el comandante Robert L. Gibson, el piloto Charles Bolden, los especialistas de misión Steven A. Hawley, George D. Nelson, Robert J. Cenker y el actual congresista Bill Nelson.

Esa fue la primera de siete misiones que realizó como astronauta de la NASA, entre 1986 y 2002.

“Lo recuerdo perfectamente porque fue un evento muy impactante para mí y la culminación de todo un sueño que tenía desde niño, todo un esfuerzo. Nunca me imaginé que iba a hacer más de un vuelo, pensé que sería uno, máximo dos vuelos. Han pasado 30 años y me parece que fue ayer”, manifestó hoy a Efe el hispano.

Chang reside en Houston, Texas, donde creó la compañía Ad Astra Rocket (AARC), cuya sede principal está en el NASA Johnson Space Center. También abrió un laboratorio construido en el campus de la Universidad Earth, cerca de la ciudad de Liberia, en Guanacaste, Costa Rica.

El astronauta regresó de su primera misión el 18 de enero de 1986, cuando el Columbia, debido a condiciones climatológicas, tocó tierra en la base aérea Edwards en California, en vez de aterrizar en Florida, donde tenía programado llegar.

Chang comentó que la historia está cambiando, ya que años atrás viajar al espacio era algo que pocos consideraban poder hacer. Es por ello que los físicos como él están trabajando para cambiar esa idea.

“Es un número que va creciendo y eso es lo bonito. Yo quisiera que el espacio sea un lugar donde todos los seres humanos pueden tener acceso, que no sea un lugar exclusivo para los países ricos o los países poderosos. Hay que democratizar el espacio”, sostuvo Chang.

El costarricense considera que los países latinos deben trabajar e incorporarse a “a esta gran aventura espacial”.

Chang sostuvo que para cavar en el espacio no se necesita que un país tenga grandes recursos naturales, ni tampoco grandes extensiones de terreno.

“Lo que realmente necesita un país es materia gris y de eso los latinos tenemos mucho. No hay por qué abstenerse ni limitarse a pensar que sólo las grandes potencias pueden hacerlo. Todos podemos participar de esta gran aventura”, enfatizó el físico.

Aunque fueron siete misiones, el astronauta considera que para todo astronauta la primera es la que más impacta.

“El primer vuelo no fue el más complejo, fue relativamente simple. Apenas estábamos empezando a volar el transbordador espacial, entonces no teníamos mucha sofisticación en el tipo de trabajo que hacíamos en ese tiempo”, explicó.

Según él, los otros vuelos fueron más complejos pero en ese momento ya conocía más el medio ambiente del espacio, se sentía más cómodo y podía vivir cada día más.

Las experiencias de sus viajes al espacio son algo que comparte con su familia y amigos que quieren conocer a través de sus historias un poco del mundo que hay afuera.

“El espectáculo de la vista del planeta Tierra, de la órbita terrestre, es algo impactante, es algo extraordinario, algo que transforma a la persona, la convierte en un ciudadano de un planeta, no un ciudadano de un país. Lo que más me impactó al ver el planeta fue el contraste de lo pacífico que se ve desde la órbita, lo tranquilo, a sabiendas que no es así, que tenemos un planeta lleno de conflictos”, recordó Chang.

El físico y astronauta es reconocido por vincular a hispanos en Estados Unidos en sus proyectos, lo cual afirmó que es una responsabilidad después de llegar al lugar que ocupa en la historia de la NASA.

“Me siento como el eslabón de una gran cadena que espero que no se rompa. Nosotros debemos ayudarnos para que otros que vengan persiguiendo estas mismas rutas cumplan sus sueños y tengan un camino libre y productivo”, señaló.

A pesar de vivir la mayor parte de su tiempo en Estados Unidos, conserva una fuerte conexión con su natal Costa Rica.

“Como latino también halo mucho hacia Latinoamérica y los países de habla hispana, por eso parte de la empresa está montada en Costa Rica“, enfatizó.

Aunque su último vuelo con la NASA fue en el 2002, Chang considera regresar al espacio y para eso trabaja fuertemente con un equipo de talentosos profesionales en su compañía.

“Nunca he cerrado la puerta. Ahora el espacio se está abriendo al sector privado y nosotros en nuestra empresa tenemos planes de ir al espacio, no como participantes de un grupo de astronautas de un gobierno sino como una empresa privada y eso va a ocurrir con la democratización del espacio”, comentó Chang.

El astronauta visualiza el espacio como un lugar de trabajo y negocios.