Congreso anula el veto de Obama a ley de 9/11

Congreso anula el veto de Obama a ley de 9/11

El voto de ambas cámaras constituye la primera vez en 8 años de gobierno de Obama que el Congreso invalida un veto presidencial.

Washington,  (ENTRAVISION).- El Congreso votó este miércoles a favor de anular el veto del presidente Barack Obama a una ley que permitiría demandar al gobierno de Arabia Saudita por su papel en los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El voto constituye la primera vez en los ocho años de presidencia de Obama, que el Congreso invalida un veto presidencial a una ley.

Ni un solo senador demócrata argumentó a favor de la posición de Obama antes de que se iniciara la votación en la Cámara alta, que concluyó con 97 votos a favor y uno en contra.

Pocas horas después, la Cámara superó fácilmente el umbral de dos tercios del voto para pasar la anulación del veto. El resultado final fue 348 a 77, con 18 republicanos y 59 demócratas que votaron no.

Para que el veto de Obama fuera anulado era necesario que dos tercios de la Cámara de Representantes votaran en en el mismo sentido.

MILAGRO

“Esto es más o menos un suceso milagroso porque los demócratas y los republicanos, senadores [y] representantes todos están de acuerdo [con] la ley de Justicia contra Patrocinadores del Terrorismo (JASTA), que da a las víctimas de un ataque terrorista en nuestro propio suelo una oportunidad para buscar la justicia que merecen”, dijo antes de la votación el senador de Texas John Cornyn, patrocinador de la legislación.

Para que el veto de Obama fuera anulado era necesario que dos tercios de la Cámara de Representantes votaran en en el mismo sentido.

El presidente Obama advirtió en un mensaje de veto al Senado la semana pasada que la ley podría, de manera inapropiada, dar la autoridad sobre cuestiones complejas y sensibles del terrorismo de Estado a demandantes legales y a los tribunales.

Obama también advirtió que la legislación podría socavar las protecciones para militares y el personal de inteligencia y del servicio exterior de Estados Unidos que sirven en el extranjero, así como posiblemente sujetar a la confiscación a los activos del gobierno EE.UU.

El mandatario envió una carta a los líderes del Senado reiterando sus preocupaciones.