EE.UU. envió armas a países del medio oriente y ahora algunos están en manos al Qaeda e Irán

EE.UU. envió armas a países del medio oriente y ahora algunos están en manos al Qaeda e Irán

(POLÍTICA YA).- Arabia Saudita y sus socios de coalición han transferido armas de fabricación estadounidense a combatientes vinculados a al Qaeda, milicias salafistas y otras facciones que libran una sangrienta guerra en Yemen, en violación de los acuerdos con Estados Unidos, halló una investigación de CNN.

Las armas también han caído en manos de rebeldes respaldados por Irán que luchan por el control del país con la coalición que lidera Arabia Saudita, para exponer parte de la tecnología militar de EE.UU. a Teherán y potencialmente poner en peligro las vidas de las tropas estadounidenses en otras zonas de conflicto.

Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, su principal socio en la guerra, han utilizado las armas fabricadas en EE.UU. como moneda de cambio para comprar lealtades de milicias o tribus, reforzar a los actores armados elegidos e influir en el complejo panorama político, de acuerdo con los comandantes locales en el terreno y los analistas que hablaron con CNN.

Al entregar este equipo militar a terceros, la coalición liderada por Arabia Saudita ha roto los términos de sus compras de armas a EE.UU., según el Departamento de Defensa. Luego de que CNN presentara sus hallazgos, un funcionario de defensa de EE.UU. confirmó que había una investigación en curso sobre el tema.

Las revelaciones plantean nuevas preguntas sobre si EE.UU. ha perdido el control sobre un aliado clave que encabeza una de las guerras más horrendas de la última década, y si Arabia Saudita es lo suficientemente responsable como para seguir sus compras de armas y equipos sofisticados.

Investigaciones previas de CNN establecieron que armas fabricadas en EE.UU. fueron utilizadas en una serie de ataques mortales de la coalición saudita que mataron a decenas de civiles, muchos de ellos niños.

Los acontecimientos también ocurren cuando el Congreso, indignado con Riad por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi el año pasado, considera si debe poner fin al apoyo del gobierno de Trump a la coalición saudí, que depende de las armas estadounidenses para conducir su guerra.

En 2015, Riad lanzó una coalición para expulsar a los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, de la capital del país y reinstaurar el gobierno internacionalmente reconocido del presidente Abdu Rabu Mansour Hadi. La guerra dividió el país en dos, y con ello llegaron las armas, no solo armas de fuego, sino misiles antitanque, vehículos blindados, rayos láser y artillería, inundando un estado ingobernable y complejo.

Desde entonces, algunos de los “bellos equipos militares” de EE.UU., como el presidente Donald Trump los llamó alguna vez, han sido vendidos, robados o abandonados en el caos de Yemen, donde las alianzas tenebrosas y la política fracturada significan poca esperanza para cualquier sistema de rendición de cuentas o seguimiento.

Algunos grupos terroristas se han beneficiado de la afluencia de las armas estadounidenses, con la barrera de entrada al armamento avanzado ahora rebajado por las leyes de la oferta y la demanda.

Los líderes de la milicia han tenido amplias oportunidades de obtener equipo militar a cambio de la mano de obra para luchar contra las milicias hutíes. Los traficantes de armas han florecido, y los comerciantes ofrecen comprar o vender cualquier cosa, desde un rifle fabricado en EE.UU. hasta un tanque, al mejor postor.

Y los representantes de Irán han capturado las armas estadounidenses que pueden explotar en busca de vulnerabilidades o realizar ingeniería inversa para la producción local.

Todo esto con un gran costo de vidas humanas.

‘¿Tiene armas estadounidenses aquí?’

En las calles angostas y desvencijadas del distrito histórico de Taiz, las tiendas de armas están escondidas entre las tiendas de ropa de mujeres.

Los mercados de armas son ilegales en Yemen, pero eso no los detiene de estar operando abiertamente en esta gran ciudad montañosa en el suroeste del país.

A un lado cuelgan velos, abayas y vestidos coloridos para la venta; al otro, pistolas, granadas de mano y rifles de asalto estadounidenses disponibles bajo pedido.

En un mercado de armas, se exhibieron dulces entre las municiones. “¿Tiene armas estadounidenses aquí?”, preguntó CNN. “Las armas estadounidenses son caras y buscadas”, respondió el comerciante de armas, en un intercambio capturado por cámaras encubiertas de CNN.

Pero hay formas más letales de armamento que se abrieron paso en la ciudad. En octubre de 2015, las fuerzas militares leales al gobierno se jactaron de los medios respaldados por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos de que los sauditas habían lanzado misiles antitanque fabricados en EE.UU. en la misma línea donde al Qaeda de la Península Arábiga (AQAP por sus siglas en inglés) operaba en ese momento.

Funcionarios locales confirmaron que el bombardeo aéreo ocurrió, pero los intentos de CNN de realizar más entrevistas fueron bloqueados y el equipo fue intimidado por el gobierno local. Un activista local bromeó diciendo que las armas probablemente habían sido vendidas.

Irán ‘analiza estrechamente la tecnología militar estadounidense’

Debido a que la mayoría de las muertes de tropas estadounidenses en Afganistán e Iraq son causadas por artefactos explosivos improvisados, es fundamental que el conocimiento de las vulnerabilidades de vehículos resistentes a las minas (MRAP) no caiga en manos enemigas.

Pero ya es demasiado tarde.

En septiembre de 2017, un canal de televisión hutí transmitió imágenes de Mohammed Ali al-Houthi, el líder rebelde de facto, sentado al volante de un MRAP en la capital Sana, mientras la multitud gritaba “muerte a Estados Unidos” en el fondo.

CNN obtuvo una imagen que muestra los números de serie de un segundo MRAP estadounidense en manos de otro alto funcionario hutí el año pasado en Hodeida.

El vehículo fue parte de una venta de US$ 2.500 millones en 2014. El documento de venta, visto por CNN, certifica que “se determinó que el país receptor puede proporcionar el mismo grado de protección para la tecnología sensible” como EE.UU.

MRAP como estos, capturados en el campo de batalla, han sido investigados por la inteligencia iraní, según un miembro de una unidad secreta hutí respaldada por Irán conocida como la Fuerza de Seguridad Preventiva. La unidad supervisa la transferencia de tecnología militar hacia y desde Teherán.

El miembro de la fuerza, hablando anónimamente con CNN por temor a su seguridad, reveló que asesores iraníes y de Hezbollah ya han puesto sus manos en los vehículos blindados y otros equipos militares estadounidenses.

“La inteligencia iraní analiza muy de cerca la tecnología militar de Estados Unidos”, dijo la fuente en una entrevista en audio realizada desde Sana. “Escucha, no hay una solo arma estadounidense cuyos detalles no trate de descubrir, de qué está hecha, cómo funciona”.

Los números de serie de un MRAP capturado por las fuerzas de hutíes rastrean el vehículo hasta una venta de armas de 2.500 millones de dólares en Emiratos Árabes Unidos en 2014.

EE.UU. es de lejos el mayor proveedor de armas tanto de Arabia Saudita como de los Emiratos Árabes Unidos, y su apoyo es crucial para la continua guerra de la coalición liderada por Riad en Yemen.

Los legisladores estadounidenses tratan de aprobar una resolución que ponga fin al apoyo del gobierno de Trump a la coalición. Pero hay escasas pruebas de que la Casa Blanca quiera escuchar, a pesar de la evidencia de que las acciones de un aliado clave de EE.UU. puedan hacer que los estadounidenses estén menos seguros.

Tras el asesinato del asesinato de Jamal Khashoggi el año pasado, Trump dijo que sería una tontería que EE.UU. cancele acuerdos multimillonarios por armas con los sauditas. “No quiero perder toda esa inversión que se hace en nuestro país”, dijo.

**Con información de CNN en Español.

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