donald trump y melania

Crónicas: La América de Trump

Damos un repaso a algunos de los momentos más importantes de la presidencia de Donald Trump hasta ahora

Desde el primer día, la administración Trump arribó a la Casa Blanca envuelta en controversia. Acompáñenos en este recorrido por los momentos más fundamentales que han marcado a este gobierno.

DESPIDOS Y RENUNCIAS

De acuerdo al Instituto Brookings, una organización independiente sin fines de lucro, el gobierno de Trump tiene el récord por más fluctuación de personal, algunos por cuenta propia, otros obligados a renunciar o fríamente despedidos.

El consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, salió en febrero del 2017, tras hacerse públicos sus contactos con el embajador ruso durante el período de transición. Pero, si algo puso en marcha el escrutinio judicial y público sobre posibles acciones ilícitas dentro de la órbita de Trump, fue el despido del director del FBI, James Comey.  Esta acción del presidente resultó en el nombramiento de un fiscal especial para investigar posibles conexiones de la campaña de Trump con Rusia.

El principal frente de defensa pública para la administración, el secretario de prensa Sean Spicer, dejó el puesto en julio, tras innumerables confrontaciones públicas con la prensa y en desacuerdo con el nombramiento de un nuevo director de comunicaciones: Anthony Scaramucci, el segundo ocupante del puesto.

John Kelly fue nombrado jefe de gabinete en la Casa Blanca, reemplazando a Reince Priebus, quien fue despedido por el presidente tras solo seis meses. Fue Kelly quien en su primer acto de mano dura despidió a Scaramucci al cabo de solo 10 días.

El arribo del general Kelly dejó un vacío más en el Departamento de Seguridad Nacional. Kirstjen Nielsen, colaboradora de Kelly en la agencia, ascendió como secretaria oficialmente en diciembre de 2017.  Tras menos de un año y medio, y en el marco de una crisis migratoria en la frontera, Nielsen se unió a la lista de las personas forzadas a salir de la administración.

SU RELACIÓN CON LAS MUJERES

Tras la llegada de Trump al poder, miles de mujeres tomaron las calles a lo largo del país en un grito de resistencia a la nueva administración,  presagiando uno de los años más importantes en la lucha por sus derechos.

Un año después de las marchas de enero de 2016, este nuevo empoderamiento femenino dio fuerza al movimiento #MeToo, que sacudió las más altas esferas del poder y marcó un periodo de transformación para las mujeres, sobre todo en sus lugares de trabajo.

Pero, para muchos, esta nueva era en favor de los derechos de la mujer no ha ido de la mano con las políticas públicas de la Casa Blanca.

Bajo esta administración se redujeron los fondos para Planned Parenthood, que opera clínicas de salud reproductiva a lo largo del país. Además, el presidente firmo una legislación que allana el camino para que gobiernos locales bloqueen los recursos federales a clínicas de abortos.

El clima divisivo marcado por esta administración tuvo un despertar que quedó claro el 7 de noviembre. Casi dos años después de las históricas marchas, cerca de un centenar de mujeres ganaron elecciones como congresistas y un movimiento similar se vio en gobierno locales a lo largo del país.

No hay que olvidar que fueron las mujeres blancas las que llevaron a Trump al poder, con el 53% del voto de ese sector poblacional. Muchas de ellas avalan la labor del presidente, sobre todo en el ámbito económico. El desempleo entre las mujeres se ubica a su nivel más bajo en 50 años.

 

TRUMP VS. LOS MEDIOS

Desde que estaba en campaña, el presidente Trump y la prensa han tenido roces, los cuales han ido creciendo y llegado al punto de que el mandatario catalogue a ciertas organizaciones como fake news (noticias falsas).

Pero la situación no solo se ha limitado a insultos. En noviembre de 2018, un intercambio entre el reportero de CNN Jim Acosta y el presidente Trump fue más allá cuando la Casa Blanca le revocó al periodista sus credenciales. CNN demandó y eventualmente el reportero las recuperó.

Los ataques por parte del primer mandatario de Estados Unidos a la prensa han ocurrido directa e indirectamente; este no solo manifiesta su descontento en televisión, también lo hace a través de las redes sociales.

Son precisamente estas plataformas las que se han convertido en una fuente de información alterna para algunos. Sin embargo, la veracidad de estas noticias no siempre es corroborada por los usuarios  que deciden compartirlas con su red. He allí la importancia de verificar la fuente.

Asimismo, hay quienes consideran que los periodistas también tienen responsabilidad en la situación actual ya que han “usado gasolina para intentar apagar un fuego”.

 

LO POSITIVO DE SU GOBIERNO

El aumento del producto interno bruto gracias a más exportaciones, mayores inversiones y compras, la reducción en la tasa de desempleo, la renegociación del tratado con México y Canadá, así como la reforma fiscal hecha en 2017, son los aspectos que sus simpatizantes señalan como los puntos positivos en la administración de Donald Trump.

Al momento de su llegada l poder, la tasa de desempleo registraba un 4.8%. Para marzo de 2019, disminuyó a 3.8%, según datos del Departamento del Trabajo de Estados Unidos. El nivel más bajo en su administración fue del 3.7 % en septiembre y octubre de 2018, el menor desde 1969.

El producto interno bruto experimentó un crecimiento del 3.2% entre enero y marzo de 2019, según la oficina de Análisis Económico del gobierno estadounidense.

Por otro lado las relaciones internacionales, específicamente con Corea del Norte, generan para los republicanos un acierto en su gestión, mientras que su personalidad, criticada por opositores, es calificada como “auténtica” por quienes lo apoyan.

A más de un año de las elecciones, simpatizantes y el mismo Trump consideran que estos aspectos son la bandera que los mantendrá cuatro años más en la Casa Blanca.

 

LO QUE LE DEPARA EL FUTURO

Un poco más de 500 días son los que faltan para que haya nuevo inquilino en la Casa Blanca, o para que Trump logre seguir allí 4 años más. Los demócratas dicen que están preparados para retomar el poder, pero la administración asegura que esta vez los latinos están con Trump.

Trump ha celebrado en Twitter una encuesta de NPR y PBS que muestra que, tan solo en un año, su aceptación entre hispanos subió del 19 al 50%. Los expertos dicen que Trump no le dio el contexto correcto a los números, y que su aceptación real entre esta comunidad se ubica entre el 18 y 27%.

Dejando los números a un lado, el presidente ha dicho que reelegirse será muy fácil, mientras que la Casa Blanca apuesta al hecho de que el tema migratorio no es la prioridad de los hispanos en Estados Unidos.

La misión de los demócratas es derrotar a Trump, pero ¿están conectando con los votantes latinos? La realidad es que el presidente sigue energizando a su base y ha despertado a un electorado que promete no defraudarlo en el 2020. ¿Ganará el voto latino?

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